21 de abril de 2016

EL HOMBRE MOJADO NO TEME LA LLUVIA*. Un bejarano en la prisión de Valdenoceda (Burgos).

   El pasado 16 de abril la Asociación de Familias de Represaliados en Valdenoceda (Burgos) entregó a sus familias los restos exhumados e identificados de 11 represaliados en aquel penal, que murieron de hambre y frío y fueron enterrados en una parcela de Instituciones Penitenciarias. Con estas 11 entregas, la Asociación ya ha conseguido realizar un total de 62 identificaciones desde el año 2010 (fecha en que se realizó el primer acto de entregas a las familias). Mi visita a Valdenoceda era algo que, desde hacía tiempo, le debía a la memoria y honra de mí abuelo Félix que sufrió prisión en este penal por defender su ideología y pensamiento.

FÉLIX SÁNCHEZ ALÉN
   Mi abuelo paterno, Félix Sanchez Alén, nació en Béjar en el verano de 1905. Pasó su infancia y buena parte de su juventud en Almendralejo (Badajoz) hasta que la Guerra Civil le obligó a regresar, en condición de represaliado político, a Béjar donde murió en mayo de 1988. Fue hecho prisionero el 25 de julio de 1938 en Campanario (Badajoz) en lo que se conoce como Cierre de la Bolsa de la Serena, maniobra militar en la que las tropas sublevadas del bando nacional pusieron fin a los restos del denominado Frente de Extremadura. Félix combatía con el rango de Cabo en la 91 Brigada Mixta - 4º Batallón dependiente del VII Cuerpo del Ejercito Republicano, 37 División. Comenzó así un periplo carcelero que durará hasta su puesta en Libertad Condicional con Destierro en octubre de 1944. Algo más de 6 años de privación de libertad en los cuales estuvo encarcelado en las prisiones de Cáceres, Burgos, Valdenoceda y el Destacamento Penal de Pedrosa de Valdeporres donde fue sometido a trabajos forzados en la construcción de la línea de ferrocarril Santander-Mediterráneo (concretamente este destacamento de presos políticos se ocupó de la construcción del Túnel de La Engaña). En la prisión de Valdenoceda estuvo preso desde noviembre de 1942 hasta mayo de 1943, algo más de 5 meses en los cuales soportó el horror y la miseria por los que -tristemente- es conocido este penal. Desde su creación en 1938 (en una antigua fábrica de sedas) y hasta su clausura en 1943 dejaron la vida entre sus muros 154 personas. Especialmente duro fue el invierno de finales de 1940 y primeros meses de 1941 con un repunte de fallecidos por inanición que horroriza recordar.

   Invitados de honor al acto de entrega fueron el reconocido hispanista Ian Gibson y la historiadora Mirta Núñez Díaz-Balart, hasta hace muy poco directora de la Cátedra de la Memoria Histórica del siglo XX y profesora titular en el Departamento de Historia de la Comunicación Social de la Universidad Complutense de Madrid. Sobra decir que en ambos casos sus intervenciones fueron de absoluta solidaridad y apoyo hacia los represaliados de la Guerra Civil y las familias que allí nos encontrábamos. Tampoco faltaron en sus interlocuciones las palabras de denuncia hacia el actual desamparo y dejadez gubernamental que sufre la aplicación y dotación económica de la Ley de Memoria Histórica que impide sufragar con ayudas, subvenciones y fondos públicos la búsqueda y exhumación de los desaparecidos republicanos españoles. Lo que de ninguna manera se percibió en las palabras de los familiares que recogieron los restos de sus seres queridos fue odio, rencor y revanchismo. Si resonaron en las paredes del pórtico de la iglesia de Valdenoceda los mensajes de justicia, verdad y reparación.
 
9 de los cuerpos exhumados, identificados y entregados en 2016
  
   Acabado el emotivo acto de entrega, durante la comida que la asociación organizó en la pequeña localidad de Cigüenza (junto a Villarcayo), pudimos compartir mesa, mantel y agradable conversación con los nietos de Juan Pedro Aliaga Sánchez Rey, natural y vecino de Argamasilla de Alba (Ciudad Real) fallecido en Valdenoceda el 18 de mayo de 1941. Sus dos nietas habían viajado desde Italia para recoger los restos de su abuelo. Las acompañaba su hermano que, junto con su mujer y su hijo, se habían desplazado desde Madrid para el mismo fin. Todos juntos partieron esa misma tarde hasta Argamasilla de Alba para, al día siguiente, dar digna sepultura a su abuelo. El resto de la tarde transcurrió en la breve visita que pudimos hacer a las ruinas del Túnel de la Engaña y las ruinas del Destacamento Penal en Pedrosa de Valdeporres. Fue muy intenso y conmovedor pisar -72 años después- los escenarios donde mi abuelo sufrió trabajos forzados por defender un ideal legítimo de libertad. Ni él ni nadie se mereció tanto sufrimiento por defender una causa tan justa como la defensa de la legalidad de unas urnas que dieron la victoria democrática al Frente Popular.

   Quedará en nuestro recuerdo para siempre este día tan especial e intenso; no puede ser de otra manera.

   Nuestro más sincero agradecimiento y gratitud a José María (Pepe), a Manolo y a todos los que trabajan, ayudan y respaldan a esta asociación.  

¡Nunca olvidaremos!
 J. Félix Sánchez Sancho - abril de 2016.
* Tomo el título para esta entrada de un refrán de origen árabe que se citó en el acto de entrega de Valdenoceda el día 16 de abril. También es parte del título de un ensayo de la autora Olga Rodríguez; El hombre mojado no teme la lluvia: voces de Oriente Medio, Debate, 2009.

4 de febrero de 2016

EL VIAJERO RICHARD FORD EN BÉJAR, julio de 1832

   Buscando información sobre otros temas me he topado con esta referencia de Richard Ford sobre Béjar, fechada en torno al 16-17 de julio de 1832 y para mi desconocida. La visita forma parte de su recorrido desde Andalucía hasta Galicia, paso obligado en la ruta LX de Plasencia a Salamanca sobre el trazado de la Vía de la Plata, «el camino directo, pero ni mucho menos el que se debe tomar», según advertencia del viajero, que finalmente optó por la ruta de Ciudad Rodrigo. Tras narrar algunos contratiempos bélicos durante la Guerra de Independencia, acaecidos en 1809 en el puerto de Baños, pasa a describir someramente nuestra ciudad y alrededores, todavía lejos del auge textil lanero que llegaría en la década siguiente:

Richard Ford (1840), por Antonio Chatelain
National Portrait Galery (Londres)

   «Béjar es otra de las empinadas y frescas ciudades de la sierra: su población asciende a unas ocho mil almas. Su situación es sumamente pintoresca, y el río Cuerpo de Hombre fertiliza sus alrededores. El alcázar del Duque es un objeto sorprendente, con su bello patio y fuente clásicos: las vistas son maravillosas. Fue desguazado por los franceses, y fue entonces cuando sus cuadros y su armería desaparecieron. Cerca de Béjar, el 20 de febrero de 1813, monsieur Foy recibió una tremenda paliza de lord Hill. En Calzada, a 4 leguas de Salamanca, se vuelve a pasar por la vía romana, cuyos vestigios merecen ser observados


   La cita se publicó en la obra A hand-book for travellers in Spain, and readers at home (Manual para viajeros por España y lectores en casa), Parte I. Incluimos las imágenes correspondientes a la edición londinense de John Murray de 1845 con el detalle concreto de la descripción de nuestra ciudad.
 
   Una referencia que sabe a poco, desde luego, y hasta podría sospecharse que basada en la lectura del Viage de España de Ponz (1777), pero que contribuye a completar la lista de testimonios del pasado sobre nuestra ciudad y su entorno desde el siglo XVI (Lucio Marineo Sículo, Ambrosio de Morales, Antonio Ponz, Sebastián de Miñano, Pascual Madoz, Francisco Silvela, etc.), visiones ajenas que tal vez puedan dar algunas buenas pistas sobre los atractivos que la zona tuvo para el viajero, antes -con suerte- de que nuestros bobernantes de ahora acaben hormigonando, ladrillando y alicatando todo rastro de historia y de paisaje.
 


Enlace al catálogo online de la exposición que la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando (Madrid) dedicó a la obra de Richard Ford; Richard Ford. Viajes por España (1830-1833)
    
José Muñoz Domínguez
                                                                                                                         

19 de enero de 2016

NUEVA EDICIÓN DEL CONGRESO INTERNACIONAL DE MOLINOLOGÍA (Segovia 2016).


 
Entre los días 20 y 22 de mayo de 2016 se celebrará en el teatro Juan Bravo de Segovia una nueva edición del Congreso Internacional de Molinología, que ya va por su X edición.

Conjunto fabril de la isla de La Aliseda (primera mitad del s. XX)
   Como en anteriores ocasiones nos proponemos estar presentes en esta convocatoria con una comunicación referente al patrimonio industrial de nuestro bejarano río Cuerpo de Hombre, concretamente en lo referido a los antiguos molinos y batanes que poblaron sus riberas. En esta ocasión, hemos presentado un resumen de propuesta -que a fecha de esta entrada está pendiente aún de aprobación por parte del comité científico del congreso- que lleva por título “Hacia un primer inventario de los molinos hidráulicos del río Cuerpo de Hombre en Béjar (Salamanca)”. Como bien indicamos en dicho resumen, pretendemos confeccionar “un primer inventario de los molinos hidráulicos que se instalaron en las riberas del río Cuerpo de Hombre y de los arroyos de su pequeña cuenca hidrográfica, documento abierto a futuras revisiones que habrá de permitir, en el futuro, la investigación monográfica sobre los grandes predios textiles a los que cada humilde molino dio lugar”. El documento principal para efectuar este inventario será el Catastro de Ensenada en sus Respuestas Generales y Particulares.
 
   No es la primera vez que estamos presentes en este congreso de carácter internacional, pues ya lo hicimos en la VII edición celebrada en marzo del 2010 en Zamora y en la VIII edición celebrada en abril de 2012 en Tui (Pontevedra). En Zamora presentamos la comunicación titulada “El molino-batán de Juan de Morales y la conservación del Patrimonio Industrial de Béjar”, que fue publicada en las correspondientes actas del congreso en formato papel. Para Tui se leyó el trabajo “A vueltas con el Patrimonio Industrial bejarano, el molino-batán de Juan del Carpio (Salamanca)”, cuya edición digital en PDF puede descargarse en el siguiente enlace; Molino-Batán Juan del Carpio.




Planta y alzado del antiguo molino-batán de Juan  del Carpio   (José Muñoz Domínguez)
 
   Esperemos estar con nuestra comunicación en esta nueva edición y poder seguir contribuyendo al conocimiento del patrimonio industrial de nuestra ciudad.
 
José Muñoz - J. Félix Sánchez